Gobierno de México: Ocupándose de las cosas que importan

Muchas naciones, entre ellas México, han recorrido un largo y tortuoso camino para lograr su independencia, defenderse de otros países, y lograr un poco de avance y desarrollo. Toda la sangre y todo el sudor derramados en nombre del país hacen que para mucha gente el concepto de “patria” sea sagrado e intocable, y se llegue a extremos insospechados para defenderlo.

En México hay varios artículos de la constitución y otras leyes que proveen un marco jurídico para garantizar que la patria y sus símbolos sean respetados. Por ejemplo el artículo 33 de La Constitución dice

LOS EXTRANJEROS NO PODRAN DE NINGUNA MANERA INMISCUIRSE EN LOS ASUNTOS POLITICOS DEL PAIS.

La LEY SOBRE EL ESCUDO, LA BANDERA Y EL HIMNO NACIONALES dice:

Los particulares podrán usar la Bandera Nacional en sus vehículos, exhibirla en sus lugares de residencia o de trabajo. En estos casos la Bandera podrá ser de cualquier dimensión y con el escudo impreso en blanco y negro. El particular observará el respeto que corresponde al símbolo nacional y tendrá cuidado en su manejo y pulcritud.

Estas leyes que suenan completamente razonables han sido sin embargo tergiversadas por el actual gobierno de México. Sobre el mismo sobran expletivos pero me los voy a ahorrar, no vaya a haber una “ley para proteger la imagen del gobierno contra víboras y tepocatas” en la cual vayamos a caer.

En lugar de eso me voy a remitir a los puros hechos. Primero, “El gobierno mexicano investiga si el cantante hispano-francés Manu Chao violó el artículo 33 de la Constitución mexicana, que prohíbe a los extranjeros inmiscuirse en asuntos políticos al hablar de terrorismo de Estado“. Lo que hizo Manu Chao fue llamar a la matanza de Atenco en 2006 “terrorismo de estado”. Exactamente cómo constituye esto “inmiscuirse en asuntos políticos”, siendo que la declaración se dio en el contexto de un concierto y no corresponde más que a un comentario sin ninguna intención de injerencia en la política o quehacer en México, queda completamente sin explicación. Así pues, el gobierno mexicano busca una “sanción” por un comentario político. Supongo que el siguiente paso será tener micrófonos en todos los restaurantes porque la política es un tema habitual de conversación y es un hecho que el pobre desempeño histórico del gobierno mexicano, y en particular de  los gobiernos panistas que azotan con el fuete de su incompetencia al país desde el año 2000, siempre deja mucho de qué hablar, y no siempre en los términos más halagadores.

Desde luego que el gobierno mexicano no dijo ni pío sobre la reciente visita de Hillary Clinton, que obviamente viene a inmiscuirse, no solamente como observadora; tampoco sobre la visita del presidente francés Sarkozy, que fue un escándalo en ambos países por las impropiedades que se cometieron por ambas partes. No, esto se hace contra un artista y no persigue otro fin que dar la impresión de que “el gobierno sí hace algo”.

El otro caso quizá deja un poco más de duda: Empresa editorial es sancionada por violar la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, en un video publicado en Internet. Como parte de un “comercial artístico”, alguien portando una bandera de México se roba algo. Desde luego la Secretaría de Gobernación se rasga las vestiduras y se lanza con todo contra la empresa productora del video, que inmediatamente recula y lo retira en medio de profusas disculpas, todo ello no obstante que la ley en cuestión es completamente ambigua y deja a la completa interpretación de (quien más) la autoridad los conceptos de “respeto”, “manejo” y “pulcritud”.

De nuevo es aplicar criterios distintos para alcanzar un impacto mediático y una impresión de “estamos trabajando”. La bandera de México se ha visto en infinidad de lugares y personas que cometen crímenes, la pregunta es, ¿por qué la SG no persigue a los asaltantes que visten ropa con banderas de México?

La conclusión que se puede sacar de estos dos artículos es la de una desesperación por parte del gobierno, que incapaz de obtener resultados en los rubros realmente importantes (seguridad pública, economía, migración, derechos humanos) queda reducido a encontrar estas “leyecitas” obscuras y cuyo fin, quizá alguna vez loable, se utiliza ahora para coartar la libertad de expresión y para dar al gobierno algo qué hacer, contra gente legítima y honesta, en lugar de dedicarse a combatir a los verdaderos criminales.

La falta de vergüenza de los políticos mexicanos

El secretario de hacienda de México, Agustín Carstens, ha hecho un pésimo trabajo y por lo tanto es uno de los funcionarios más odiados en el país, al grado de que, al inaugurar el mundial de beisbol en México, se llevó una rechifla de 5 minutos. Aún así tuvo la valentía de lanzar la pelota inicial de este importante evento deportivo. Y digo “valentía” porque, a pesar del odio que le tienen, Carstens jamás ha dudado en exhibir su obesa figura en cuanto evento público se presenta.

Carstens es el estereotipo mexicano del detestable “banquero” con nariz de cerdito, obeso pero siempre en un elegante traje. Mucho se le ha criticado sobre su gordura, y sobre cómo es un insulto que el secretario de hacienda exhiba semejante masa corporal, evidencia de un comer abundante, en un país donde la lucha diaria para muchos es simplemente el conseguir alimento para subsistir diariamente.

La decencia debe ser característica de un político, pero en México ya no les queda ni decencia ni vergüenza: más allá de su “excelente”  trabajo hundiendo al país en una crisis de inseguridad y económica,  solamente se regocijan “viéndole el trasero” a Carla Bruni, de visita oficial en México. Qué pena me da ser del mismo país que estos “marranos” (con perdón de Carstens) a los que solamente les faltaba chiflarle a la primera dama francesa.

Sigue la patraña del horario de verano en México

La Jornada reporta que la Bolsa Mexicana de Valores cambiará su horario de operación del 9 de Marzo al 3 de Abril, fechas en las cuales la diferencia de horario de verano entre Estados Unidos y México crea un defasamiento inesperado de una hora. El mercado bursátil mexicano abrirá a las 07:30 horas, tiempo local y cerrará operaciones a las 14.00 horas.

Aquí queda de manifiesto el borreguismo y necedad de seguir con el cacareado horario de verano; Esta medida inútil en México se implementó en un momento en el cual el partido en el poder tenía “capital político” para impulsar dicha medida, a un altísimo costo de descontento social.

Las causas reales del “horario de verano” es para tener paridad con Estados Unidos, para operaciones comerciales. Nótese que ni siquiera en Estados Unidos se le tiene completa fe al susodicho horario, pues en Arizona no se implanta esta medida, y como siempre México (Sonora) donde le conviene tampoco lo implementa (¿no que era para ahorrar energía? ¿por qué no se aplica parejo?).

Ahora, ante la imposibilidad de modificar esta medida por la endeble posición del PAN en las cámaras, y la cercanía de las elecciones, para ajustarse al cambio que el año pasado se dio en Estados Unidos, donde otro necio (George Bush) decidió ampliar dos semanas a cada lado el horario de verano, la BMV se deja de tapujos y al cambiar sus horarios de trabajo, levantándose una hora más temprano con tal de ganar dinero como la ristra de avaros sedientos de dinero que son, nos da a los detractores del horario de verano la razón, para decirles lo siguiente:

“SI QUIEREN TENER UNA HORA MÁS DE LUZ, LEVÁNTENSE MÁS TEMPRANO, BOLA DE FLOJOS”.

Y como lo prueba la BMV, cuando hay interés de por medio, bien que se puede. No se vale que al resto de la gente nos obliguen a levantarnos más temprano (sí, el flojo soy yo, ¡y qué!)

The pitfalls of proprietary

Risk is a constant for today’s companies. Google, Microsoft, Apple, IBM (well, maybe not so much with IBM), Toyota… they all take risks developing and testing new technologies. The risk lies in the amount of money and resources they devote to creating new technology. When said technology involves keeping a team to upgrade, fix and evolve it, the risk multiplies. The risk is mitigated if the technology is successful and provides a reasonable return on investment. Indeed, the whole point of “risking” your resources is so that created technology might prove a commercial success and yield the company many times the investment.

However there are times when things don’t go quite right and a company has to “cut its losses” and scrap a project or product altogether. Google has done it, IBM has done it (PS/2), Apple has done it (the Lisa). Microsoft has done it many times, and in doing it yet again they help me make my point today.

Users of Microsoft’s 3D simulation platform have been rocked by news that the company has laid off off or reassigned most of the of the platform’s developers“,  reads an article at thestandard.com. Microsoft has a 3D simulation platform? Well yes, as part of their venerable Flight Simulator product (has the honor of being the first piece of commercial software I bought, circa 1988), it seems they had spawned off a 3D simulation product. Microsoft’s announced enhancements to the platform meant it was going to be targeted at markets such as real estate, city planning, and law enforcement. And developers for these industries were thrilled, and had already begun work on applications using Microsoft’s ESP technology.

Maybe the reason is the current economical climate; whatever, Microsoft seems to be shedding a lot of “non-essential” teams, among them the Flight Simulator team, followed closely by the ESP team. Streamlining seems like a sensible tactic for a profit-oriented business, right?

Users don’t seem to think that way.

“As a commercial developer who is currently working on two major ESP projects I can’t begin to express the concern I have hearing this news. I look forward to hearing from Microsoft as to the future plans for ESP”

“I’m gutted that this is probably no longer going to see the light of day. It looks like there were a lot of people working really hard to build a revolutionary product. It must be totally crushing for them to see all that work go to waste.”

‘my company used it for a solution and invested time and money into getting it approved and purchased. Microsoft sure handed us a raw deal for taking a gamble on their platform.’

Anyway, my point with all this is that proprietary software is a bad idea. Microsoft is the embodiment of all we loathe in a software company; however much they talk about being business partners, the current schism is a sample, a reminder that, should your business no longer be profitable to them, Microsoft won’t hesitate to hang you out to dry. The bottom line is all that matters to them. And their use and selling of proprietary technologies means that, should the worst happen, you’re left with no recourse but to throw all your investment away and start anew with some other product, hoping that that other company won’t do the same to you.

Rather than risking this, why not go free software? Things would be very different if Microsoft opened up ESP; it’s not like they’re going to profit from that anymore. That way companies with a reasonably talented developer pool might take the project forward, as has happened with many open-sourced, formerly-commercial products (Blender comes to mind). That’s a company that protects your investment. Microsoft just ripped them off, plain and simple.

For all those companies developing products using ESP, it’s likely their business is not primarily software development. Thus they chose to go with a commercial, specialized software vendor. And look what happened to them! Even if they don’t have the in-house expertise to develop something like ESP, a pooling of resources or funding a non-profit tasked with developing and freely releasing an ESP substitute would make sense. A law enforcement organization sees no competition from a real estate, architecture or urban planning company, so what’s it to them if they use the same, freely-developed product on which to base their custom offerings? (look at Unreal Engine and what ID Software does with their Quake FPS engines; also, ID software has open-sourced their old releases, which rings true with what I’m ranting about here). Again, as long as it’s not their core business, there’s no problem with them cooperating in the creation of a component for their main project.

Misery loves company and at least, through heated discussion in MSDN, those users who were wronged by Microsoft have come in contact with each other and might, if they have the vision to venture into the world of free software, have an opportunity to make sure this never happens again to them or others wanting similar technologies.