Las patrañas de los panistas

¿Qué está haciendo el PAN en el Distrito Federal?
¿Qué está haciendo el PAN en el Distrito Federal?

Hace unos días el Partido Acción Nacional (PAN) repartía este panfleto en las casas de la colonia, posiblemente en busca de promover y obtener aprobación popular a sus absurdas medidas de “beneficio”, y obviamente con miras a mejorar su perfil en la capital de México, rumbo a las elecciones federales y locales de 2009. Cabe mencionar que según las leyes electorales, el incurrir en actos de campaña antes del periodo estipulado es ilegal; en este caso otorguemos el beneficio de la duda, pues aunque el propósito es claro, estoy meramente suponiendo, y de cualquier manera como veremos el panfletito tiene mucha tela de dónde cortar.

¿Qué está haciendo el PAN en el Distrito Federal?, pregunta el panfleto. Hay muchas respuestas: como todo capitalino sabe, en la ciudad el PAN es un partido de oposición, pues el D.F. ha sido bastión del PRD desde 1997. Así, el PAN ha quedado reducido a cacarear sus magros logros en materia electoral, a confrontar al gobierno local desde las  delegaciones “bien” de Miguel Hidalgo y Benito Juárez, e intentar meter zancadilla a los perredistas desde el generoso cobijo de la silla presidencial que ocupa el PAN desde el año 2000.

Sin embargo, cercanas las elecciones, el PAN quiere cambiar y dar una imagen de un partido que se preocupa por la gente, con medidas de corte abiertamente populista, el mismo que tanto le criticaron a López Obrador y a sus antecesores.

Este panfletito nos informa de las excelentes campañas y programas que el PAN tiene para nosotros en la ciudad. Veamos.

Primero nos presentan una campaña para “regular las marchas y manifestaciones”. Desde luego que las marchas son incómodas, y la propuesta del PAN de hacerlas “a un ladito para que no estorben” difícilmente va a prosperar. Las razones son dos: primero, el objetivo de una manifestación pública es efectivamente el molestar y llamar la atención. Una iniciativa que pretende quitarlas de enmedio es tan absurda como el “manifestódromo” de Pekín, y es cuestión de tiempo para que se caiga en negar el permiso a los manifestantes, que entonces volverán a recurrir al manifestarse sin ninguna ley de por medio. Sólo que ahora se tendría pretexto para levantarles proceso por violar una ley; es decir, que lo que dice el panfleto de “garantiza la libertad de expresión” es una vil patraña.

De hecho el problema es tan importante que sería digno de organizar un referéndum para recoger la opinión popular al respecto; el mecanismo empleado por el PAN únicamente muestra las firmas “a favor” lo cual constituye una muy bonita manera de falsear el apoyo o rechazo que tenga la medida en cuestión.

En segundo lugar tenemos un intento de atacar las políticas de transporte público del gobierno local. Las “más de cinco mil encuestas denunciando el deterioro del metrobús” es un descarado y burdo ataque a un proyecto abiertamente impulsado por las autoridades perredistas, y no persigue otro fin que el de enfocarse en los proyectos más visibles mientras que el PAN, como es su costumbre, ignora y deja a un lado el verdadero problema en transporte público: los microbuses, tema que se ha discutido a profundidad en este y otros espacios. Desde luego para el PAN es más importante que en los metrobuses se corrija el cierre de puertas (sin detallar cuál es el problema con dicho proceso), y no les importa que 94% de los microbuses operen sin concesión, ni que las pérdidas económicas y en vidas de la operación de dichos transportes sean cuantiosas. El gobierno local está atacando ese problema, mientras que el PAN simplemente lo ignora y se enfoca en medidas para que no “manoseen” a las pasajeras del metrobús.

También se propone una medida para “proteger” a los capitalinos de los “aumentos repentinos” al transporte público. El gobierno local es de hecho el que primordialmente ha defendido la no alza a las tarifas del transporte; y únicamente se autorizaron, después de muchos años y muchos reclamos, alzas a las tarifas de transporte concesionado, que por tratarse de empresas privadas están siendo afectados por la carestía que ha fomentado la mala política económica del gobierno federal (panista desde hace 8 años). El transporte municipal dependiente del GDF ha seguido con las mismas tarifas desde hace años. De modo que los dichos “aumentos repentinos” son completamente inexistentes; existen sólo en el mundo azul del panfleto que nos ocupa.

También el PAN sale a nuestra defensa con el “bachómetro” gracias al cual los particulares podrán denunciar al gobierno local si su auto cae en un bache y sufre desperfectos. Saquemos dos puntos a relucir: el primero es el castigo que el gobierno federal ha impuesto al GDF, al dejarlo fuera de muchas partidas presupuestarias, con lo cual se reduce el monto que se puede destinar a obras de mejoramiento urbano, lo que redunda en la “pésima” calidad del pavimento en muchas avenidas. Aún así, el gobierno local ha emprendido programas de repavimentación, como la molesta obra que se lleva a cabo en Circuito Interior, y que por su naturaleza técnica requerirá menos mantenimiento y será menos vulnerable a los caprichos y venganzas del gobierno federal.

El segundo punto a mencionar es la doble moral con que opera el PAN; ¿por qué no se extiende esta iniciativa a las carreteras federales, que en ocasiones están en tan mal estado que causan, no sólo desperfectos, sino muertes y accidentes? ¿qué tal que una ley similar protegiera a las víctimas inocentes del caso Mouriño? Desde luego esto nunca va a suceder, porque aunque suene increíble, el mismo panfleto nos dice muy claramente a quién pretenden atacar: “podrán reclamar cualquier deterioro causado por una acción, omisión o negligencia del gobierno local“. OJo señores: castigo para el gobierno local, y completa impunidad y desvergüenza para el gobierno federal.

A continuación el PAN denuncia la “arbitrariedad” con que se demolieron inmuebles patrimonio de la humanidad. Nuevamente no se aclara cuáles ni se dan mayores detalles. Y de nuevo se ve la paja en el ojo ajeno, mientras que la viga en el propio (la descarada venta del patrimonio histórico y cultural de la nación por parte del gobierno federal, véanse casos Teotihuacán, Chichen Itzá y El Tajín) pasa completamente desapercibida. También tenemos esta instancia en la cual las autoridades panistas de la delegación Benito Juárez demolieron un inmueble con valor histórico. Así que de nuevo es un caso de doble vara para medir y criticar las acciones.

El PAN, siempre preocupado por nuestra economía, nos protege contra el aumento del impuesto predial, por medio de amparos que privan al gobierno local de lo que se está convirtiendo en su única fuente de ingresos, luego de que es estrangulado y pasado por alto al momento de repartir los impuestos federales. Es bien conocido mi rechazo al impuesto predial en el DF, sin embargo ni en este caso es posible simpatizar con el PAN porque nuevamente se mide con distinta vara; y no se menciona la onerosa carga tributaria a que nos somete el gobierno federal. Nunca veremos al PAN promoviendo amparos contra el “gasolinazo”, reducciones al IVA e ISR, el retiro del IETU, impuesto a depósitos en efectivo ni IEPS.

La respuesta: entorpeciendo el trabajo del gobierno local
La respuesta: entorpeciendo el trabajo del gobierno local

Una de las iniciativas de ley más discutidas en 2008 fue la ley que legaliza el aborto en el DF. Es la única entidad del país donde se brinda este derecho a mujeres embarazadas que por razones personales no desean tener un hijo. Es poco sorprendente que el PAN, un partido de corte ultraconservador, pretenda implementar programas para disuadir el uso de este derecho. Lo que sorprende es el cinismo con que afirman que “6 de cada 10 capitalinos se opone” a dicha práctica “por considerarla un atentado al derecho a la vida”. Ya que de nuevo se cae en afirmaciones tendenciosas y no respaldadas por un método estadístico, por lo cual es igual de fácil que yo les diga “no es cierto, 6 de cada 10 están a favor” y no tienen argumentos para rebatirlo.

El PAN abrió un portal en internet para “denunciar de manera anónima” y evitar que “se vuelva a repetir la negligencia ocurrida en el operativo News Divine”. El nivel de absurdo al que se llega con este programa es tan inaudito como la grotesca maniobra de “colgarse” del caso específico y mediáticamente muy sonado de News Divine; claro que se hace mención de ese caso pues es la mejor táctica sensacionalista para obtener publicidad. Claro que no se habla de una línea de denuncias para compras irregulares y procesos gubernamentales mal llevados, para que no se “vuelva a repetir la negligencia ocurrida en el caso Mouriño”. Eso desde luego no les sería nada conveniente.

Así que este es el partido que nos gobierna: el PAN, un partido ultraconservador al grado de ser retrógrado; un partido que busca el sensacionalismo y la publicidad para intentar aplastar al rival; un partido que prefiere la mercadotecnia que un discurso político inteligente y programas económicos y sociales que realmente ataquen la causa del problema en lugar de maquillarlo; un partido que no aprende de sus (muchos) errores y abre el panfleto diciendo que “la Ciudad de México ocupa un pésimo lugar en lo referente al nivel de calidad de vida”; independientemente de que nuevamente se cae en afirmaciones arbitrarias y sin ningún sustento numérico, sería bueno que se dieran una vuelta por el resto del país para que constaten que en realidad todo México ocupa un pésimo lugar. También se dice que “en 13 de las 16 delegaciones han empeorado considerablemente”.

Desde luego está implícito que  dos de las delegaciones donde todo es color miel son Miguel Hidalgo, cuyo gobierno es encabezado por la panista Gabriela Cuevas y es omnipresente en las páginas de los periódicos por la cantidad de controversias, encontronazos con el gobierno local, escándalos de corrupción, pleitos con los vecinos, viles maniobras para salirse con la suya y malos manejos en que se incurre; y Benito Juárez, a cargo del también panista Germán de la Garza, y escenario de perennes problemas de construcciones ilegales, fruto de la codicia de las autoridades panistas que llegan exclusivamente a beneficiarse de jugosos contratos de los que obtienen una tajada, y de arbitrariedades como ésta, justo de la clase que el PAN denuncia… cuando le conviene.

Tras este breve recorrido por las afirmaciones del PAN en este panfletito, espero haya quedado claro que ellos sí son un peligro para México.

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